Es extraño que algo que por lo general viene de forma natural, sin ningún pensamiento, cambia cuando hacemos ejercicio. De repente, tenemos que prestar atención a la realidad de este proceso natural y asegurarnos de que lo estamos haciendo correctamente. Estamos hablando de la respiración. Respiramos más de 20.000 veces al día. Pero una vez que empezamos a ejercitar, nuestros cerebros toman nota de que hay un aumento de monóxido de carbono y ácido láctico en la sangre, que s... » Seguir leyendo